Pasamos 10 días en familia en un apartamento de 6 personas, y el sitio es una maravilla. Buenas instalaciones, con mesa de billar, de ping-pong, cosas para la playa, bicis, una estupenda piscina infinita... Las instalaciones muy bien cuidadas. La casa era grande, tenia tres plantas, una buena terraza abajo que daba al jardín comunitario y una azotea arriba. La cocina muy completa y nueva, con todo tipo de detalles. Las camas cómodas y los salones también, aunque se echan en falta más sillas. El personal muy amable en todo momento, te sientes como en casa, puedes coger bebidas del hall y apuntarlas, tienen utensilios de cocina allí y sirven desayunos. Se puede ir al centro de Ferragudo en 1 minuto andando y a 5-10 minutos a la playa andando. Muy bien situado, en coche a Portimao se tarda 10-15 minutos. Se respira mucha tranquilidad (a excepción de algunos niños pequeños que no paraban de llorar, pero bueno es algo normal en un hotel que no es Only Adults) Puntos negativos; tuvimos un problema con las tuberías del baño y era insoportable el olor, la terraza de arriba podrían poner unos sofás y una mesa para que fuera útil ya que no hay nada. Un poco de decoración en los cuartos como algún cuadro se agradecería, al igual que camas de matrimonio o al menos que se pudieran unir. Algún escalón en la escalera estaba suelto y se tambaleaba al bajar, y la barbacoa muy sucia y sin carbón. Son pequeños detalles que habría que mejorar para que la experiencia fuera de 10, aun así probablemente repetiremos el próximo verano.…
El apartamento es muy bonito y grande (estuvimos en uno de tres habitaciones), eso sí con muchas escaleras, pero ya estábamos advertidos. La atención que recibes es magnífica, muy atentos y amables, y dispuestos a ayudarte con cualquier cosa que pueda surgirte. Está muy bien situado. Muy cerca (menos de 5 minutos andando) de la plaza principal de Ferragudo, restaurantes, panadería, supermercado (pequeñito) y mercado (pescado y verduras). También el barco-taxi a Portimao y Praia da Rocha.Si quieres ir a la playa grande de Ferragudo es un poco más lejos (unos 10 minutos) y el camino no es feo, pero tampoco muy cómodo porque no siempre hay aceras a los dos lados, y una ausencia alarmante de pasos de cebra. Si no hace mucho calor, bien. Lo peor es que estando tan cerca de la plaza llega la música (que un local de la misma promociona) hasta casi la una. Luego en el hotel por la mañana empieza la música ambiente de la piscina a las nueve de la mañana (ya todo el día, hasta las 8 o las 9). Demasiado ruido para mi gusto. Otro aspecto a mejorar es que la limpieza del apartamento y cambio de sábanas y toallas es un extra de 50€. Para estancias largas es un poco injusto, puesto que no pagas menos por estar más días. Y si quieres el servicio de limpieza tienes que abonar el extra. Por último destacar que el establecimiento se basa en la confianza y el buen uso que de las instalaciones y diferentes recursos que ponen a tu disposición hagan los clientes. Así que dependes un poco de tener suerte con tus vecinos. Nosotros más o menos la tuvimos. Por ejemplo es un poco delicado que esté permitido bañarse en la piscina por la noche. Si un grupo de chavales lo hace, aún intentando no hacer ruido, es difícil que no te despierten. En definitiva lugar muy acogedor y bonito (vistas estupendas) que necesita que los huéspedes contribuyan a esta filosofía, y al que le sobra algo de ruido (al menos en temporada alta).…
El hotel one2seven es un sitio fantastico para pasar las vacaciones en el Algarve, cerca de numerosas playas preciosas, los apartamentos son grandes y muy muy confortables, la atención del personal magnifica y la piscina genial. Ferrgudo es un pueblo pequeño, con encanto y en el que se come divinamente. Volveremos sin duda.
Hacía tiempo que un hotel no me sorprendía y este lo ha hecho la habitación espectacular y no le falta ningún detalle piscina preciosa vistas increíbles Villar sala de fiestas etc trato de familia no os lo tenéis que perder nosotros volveremos a visitarlo seguro
Estuvimos 5 noches en las que nos sentimos como reyes! Habíamos reservado una habitación y finalmente estuvimos en una de las casas que Miguel nos dio por el mismo precio. Te sientes muy agusto, hay muchas cosas que hacer y se disfruta de cada rincón del hotel,de la amabilidad de sus trabajadores, de la tranquilidad, del riquísimo desayuno, del vinito en la piscina, del pequeño selfservice bar donde conoces a otros huéspedes...EL pueblo pequeño,tranquilo y encantador! Si quieres relajarte e ir a la playas preciosas es tu sitio!
¿Es el propietario o administrador de este establecimiento? Solicite su perfil gratis para responder las opiniones, actualizar su perfil y mucho más.
Solicitar su perfil