Sobre los taxis

Voy a dejar esto por aquí, para quien le pueda servir el día de mañana.

Pillamos un taxi desde el centro a la estación de tren (Bucuresti Nord) pues estaba bastante lejos, y además todo nevado y las aceras impracticables para ir con una maleta.

Aparentemente al principio todo bien. El tío muy serio, nos ayuda a meter las 3 maletas, nos montamos, y vamos. Confirmo con el GPS que no está dando una vuelta ni nada parecido. Llegamos, y marca el taxímetro 16 lei. Nos bajamos, nos da las maletas, y le doy un billete de 50 lei, no llevaba nada menor. Se vuelve al coche para darme el cambio y... sale zumbando.

Sin comentarios...

Unos días después, volvemos a Bucarest y, por las mismas razones descritas antes (ibamos de nuevo al mismo hotel) pillamos un taxi. Bueno, exactamente, la idea era pillar un taxi. La estación de tren de Bucarest no tiene nada dedicado ni señalizado para el tema de recogida de taxis, es una ley de la selva en la que no se sabe los que se van, los que esperan un taxi, los que esperan el autobús, los que esperan un Uber, o lo que sea. Los taxis dejan a la gente y a veces se quedan ahí parados sin coger gente, o se van sin cogerla (y eso que hay gente esperando). Así que la actitud correcta ahí es, cuando se vea un taxi vacío, acercarse y preguntarle al conductor, suelen saber el suficiente inglés. Pero quedarse de pie esperando, no.