Bonito B&B. Con detalles de diseño y un desayuno de primerísimo nivel. Buena zona cerca de la Ribera. Sin ascensor para personas pero si para las valijas. Gran atención de los dueños y el personal. Diez!
- Wi-Fi gratis
- Bar/Salón




Bonito B&B. Con detalles de diseño y un desayuno de primerísimo nivel. Buena zona cerca de la Ribera. Sin ascensor para personas pero si para las valijas. Gran atención de los dueños y el personal. Diez!

Ubicado en zona céntrica, a cuadras de toda la movida sobre la Ribera del Duero. Muy cómoda la habitación, el baño. Diseño impecable y muy buen gusto. Desayuno fantástico, atención impecable de Ana, Rui y todo el personal. Excelente relación precio calidad.

Una relación calidad-precio excelente. El hotel y las habitaciones son bonitas, las camas cómodas y la ducha un placer. Las paredes son de piedra vista que se ha conservado durante la rehabilitación del edificio original. Las habitaciones son muy espaciosas y el desayuno abundante y rico (zumo de naranja natural, yogur, panes variados con embutido y mermeladas caseras, tarta...) No es tipo buffet pero no pasas nada de hambre, de hecho siempre te preguntan si quieres repetir de algo. Está en pleno centro de la ciudad, se llega a cualquier sitio andando en 10 minutos. Además, los dueños, que son los que atienden siempre a los huéspedes son muy amables, te ayudan y asesoran con todo. Sin duda si volviese a Oporto, repetiría alojamiento.

Fuimos por recomendación de unos amigos y no nos equivocamos. La ubicación es estupenda, el servicio encantador y muy atento. El hotel es pequeñito, con muy pocas habitaciones, pero no lo cambiaría porque es lo que hace que sea tan personal.
En nuestro caso estuvimos en la habitación 6, en la última planta, que era una maravilla, nada que envidiar a las de los grandes hoteles. Mención especial al desayuno; no se puede elegir (aunque se adaptan a necesidades, preguntan por alergias etc) pero ponen de todo, y todo riquísimo, casero y muy completo.
Lo único es que no tiene ascensor, pero damos fe de que subir a la 4 planta tampoco es imposible. Merece la pena.
Relación calidad-precio inmejorable. No dudaría en repetir si volviese a Oporto.

Mi pareja y yo fuimos al Belomonte GH cinco noches y la experiencia fue fantástica. Desde el primer momento fueron muy amables con nosotros, ya que en la misma llegada nos estuvieron explicando y aconsejando los sitios más interesantes para visitar en Porto.
El hotel se encuentra en pleno centro de la ciudad, por lo que no es necesario coger ningún medio de transporte si no lo deseas, a excepción de la zona de playas en Foz.
La habitación era muy bonita, con un baño bien equipado y con unas vistas geniales.
En definitiva, es una excelente opción en todos los sentidos, te sientes como en casa. La relación calidad-precio es excelente y el trato insuperable.
La única pega que podemos ponerle es que solamente cuenta con un pequeño montacargas para las maletas, no ascensor, pero una vez que comienzas a caminar por las calles de Porto unas pocas escaleras más no hacen daño.

Un hotel con encanto situado en pleno centro de Oporto, decorado con mucho gusto. La acogida de Ana y sus consejos fueron fantásticos, además del desayuno y por supuesto... la habitación 6. No tiene ascensor (solo montacargas para maletas), pero unas pocas escaleras bien merecen la estancia. Para repetir, sin duda.




