Moderno. Reforma minimal industrial. Muy bien situado. Dsyno muy agradable.
Joana, nuestra guest, lo mejor. Muy atenta y nos dió un montón de consejos sobre Oporto. Incluso reservó en un restaurante por nosotros
- Wi-Fi gratis
- Bar/Salón




Moderno. Reforma minimal industrial. Muy bien situado. Dsyno muy agradable.
Joana, nuestra guest, lo mejor. Muy atenta y nos dió un montón de consejos sobre Oporto. Incluso reservó en un restaurante por nosotros


Hemos estado dos noche y todo ha resultado perfecto.
Las instalaciones son nuevas, las habitaciones acogedoras con encanto y la limpieza es muy buena.
El personal es cercano, agradable y nos recomendaron varias actividades que fueron aciertos.
El hotel es muy centrico, a 10 min andado de cualquier monumento, con su correspondientes cuestas.
El desayuno está incluido, no es bufet, pero es muy completo.
El hotel no tiene parking propio y el trafico es un caos. Hay un parking llamado infante a 5min andado, salvo que querais descargar maletas no recomiendo llegar en coche hasta la puerta, mejor ir directamente al parking.

Bonito B&B. Con detalles de diseño y un desayuno de primerísimo nivel. Buena zona cerca de la Ribera. Sin ascensor para personas pero si para las valijas. Gran atención de los dueños y el personal. Diez!

Ubicado en zona céntrica, a cuadras de toda la movida sobre la Ribera del Duero. Muy cómoda la habitación, el baño. Diseño impecable y muy buen gusto. Desayuno fantástico, atención impecable de Ana, Rui y todo el personal. Excelente relación precio calidad.

Una relación calidad-precio excelente. El hotel y las habitaciones son bonitas, las camas cómodas y la ducha un placer. Las paredes son de piedra vista que se ha conservado durante la rehabilitación del edificio original. Las habitaciones son muy espaciosas y el desayuno abundante y rico (zumo de naranja natural, yogur, panes variados con embutido y mermeladas caseras, tarta...) No es tipo buffet pero no pasas nada de hambre, de hecho siempre te preguntan si quieres repetir de algo. Está en pleno centro de la ciudad, se llega a cualquier sitio andando en 10 minutos. Además, los dueños, que son los que atienden siempre a los huéspedes son muy amables, te ayudan y asesoran con todo. Sin duda si volviese a Oporto, repetiría alojamiento.

Fuimos por recomendación de unos amigos y no nos equivocamos. La ubicación es estupenda, el servicio encantador y muy atento. El hotel es pequeñito, con muy pocas habitaciones, pero no lo cambiaría porque es lo que hace que sea tan personal.
En nuestro caso estuvimos en la habitación 6, en la última planta, que era una maravilla, nada que envidiar a las de los grandes hoteles. Mención especial al desayuno; no se puede elegir (aunque se adaptan a necesidades, preguntan por alergias etc) pero ponen de todo, y todo riquísimo, casero y muy completo.
Lo único es que no tiene ascensor, pero damos fe de que subir a la 4 planta tampoco es imposible. Merece la pena.
Relación calidad-precio inmejorable. No dudaría en repetir si volviese a Oporto.
