El museo cuenta con una colección permanente muy buena que incluye cuadros, esculturas, instalaciones, etc de excelente nivel.
En un entorno natural con vista a la bahía y jardines colgantes, puedes comer algo en el restaurante naturista que está emplazado allí.
No tenían visita guiada cuando fuimos, eso le resta mucho, porque ves obras y lees reseñas, pero sin el atractivo de una buena guía.
Merece una visita!









